lunes, 7 de abril de 2008

JUSTO EN LA MIRA

JUSTO EN LA MIRA



Película del director Irlandés, Pete Travis. La historia empieza en flash back ósea de atrás hacia delante en ocho versiones diferentes que llegan al mismo punto de vista un atentado contra el presidente.
La relación entre trama y sonido la podemos observar en los recuerdos de el guardaespaldas que le traen a memoria los ruidos fuertes del disparo, en un atentado anterior al presidente. Otro aspecto es la mezcla sonora en el intento de demostrar la verdad detrás de un asesinato.
El ambiente es realizado supuestamente en una plaza de España y la persecución pareciera que se haya realizado en calles repetidas. El sonido tiene mezclas de flamenco, piano, flauta y guitarra.
Al inicio de la película el sonido es fuerte y a la vez un tono de suspenso. Es un contraste de sonidos de cámaras fotográficas el flash de las mismas, los aplausos, la ansiedad de la gente, el vaivén de las banderas Españolas como de bienvenida al presidente.
En los momentos en que observamos la explosión los sonidos son más fuertes y se complementan con los gritos y el correr de la gente y los latidos del corazón, el estallido de los vidrios, se disparan las alarmas y al final un sonido suave con violines de fondo dando una muestra de resignación a la muerte. En cada escena la explosión tiene complementos de sonidos diferentes.
El sol y el resplandorde los flashes ocasionan un ruido estridente y en un momento todas las voces simulan un coro. Aun en el silencio se escucha un sonido agudo acompañado del toque de una campana y un goteo constante.
La película nos traslada a otros lugares y culturas diferentes. Hay un punto de partida de una de las escenas que lo acompaña el flamenco y el piano en tonos bajos y suaves.
Ubicando la película dentro de las categorías, mi punto de vista es desde lo grotesco, la conmoción, el dolor lo expresan y los sonidos se anticipan a los hechos.